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DECLARACIÓN
DE BRASILIA SOBRE LAS POLÍTICAS
PÚBLICAS
EN ALCOHOL
Los
participantes de la Primera Conferencia Panamericana sobre Políticas
Públicas en Alcohol llevada a cabo en Brasilia, Brasil, del
28 al 30 de Noviembre del 2005:
Alarmados
que el alcohol es el principal factor de riesgo de la carga de
morbilidad en las Américas y que los daños relacionados con
el alcohol no han sido adecuadamente atendidos en la Región;
Recordando
y reafirmando la resolución de la Asamblea Mundial de la Salud
(AMS) 58.26 de la Organización Mundial de la Salud, que urge
a los Estados Miembros a que desarrollen, implementen y evalúen
las estrategias y los programas efectivos para reducir las
consecuencias negativas a la salud y sociales del uso perjudicial
del alcohol;
Reconociendo
que la evidencia científica ha establecido que el consumo
perjudicial y peligroso del alcohol causa muerte prematura,
enfermedades y discapacidad;
Preocupados
que en muchos países hay un significativo consumo de alcohol
no registrado, y que la producción y el consumo de alcohol
registrado es alto y en niveles crecientes;
Reconociendo
que el daño causado por el alcohol es un problema nacional y
regional de la salud pública y social en las Américas, a
pesar de las diferencias culturales entre las naciones;
Reconociendo
que el alcohol es también causa de muertes violentas,
lesiones intencionales y no intencionales, particularmente en
los jóvenes;
Notando
que el alcohol es también una causa de muerte, discapacidad y
daños sociales a personas otras que el bebedor;
Conscientes
de los estudios que existen sobre los costos por el uso del
alcohol indican que los problemas asociados crean una fuerte
carga económica, de salud y social;
Preocupados
que el alcohol interactúa con la pobreza produciendo aún
mayores consecuencias para los que no tienen acceso a los
recursos básicos para la salud y el sustento;
Preocupados
que los pueblos indígenas, los inmigrantes, los niños de la
calle y otras poblaciones altamente vulnerables en las Américas
sufren desproporcionadamente de las repercusiones negativas
del alcohol;
Enfatizando
el riesgo del daño debido al consumo de alcohol durante el
embarazo;
Reconociendo
las amenazas planteadas a la salud pública por el aumento
de la disponibilidad y accesibilidad de las bebidas alcohólicas
en muchos países en las Américas;
Preocupados
de que la publicidad, promoción y patrocinio del alcohol llega
a los jóvenes, y están afectando a los esfuerzos para reducir
y prevenir el uso del alcohol en los menores de edad;
Conscientes
de la existencia de evidencias irrefutables acerca de la efectividad
de estrategias y medidas tendientes a reducir el consumo de
alcohol y daños relacionados;
Reconociendo
que los abordajes relacionados con el consumo nocivo del alcohol
deben incluir diferentes modelos y estrategias para la reducción
de daños sociales y a la salud;
Reconociendo
que la cooperación internacional y la participación de todos
los países de la región es necesaria para reducir las consecuencias
negativas a la salud y sociales del consumo de alcohol.
Recomendamos
que:
1.
La prevención y reducción de los daños relacionados con el
consumo de alcohol sean considerados una prioridad para la
acción en la salud pública en todos los países de las Américas.
2.
Las estrategias regionales y nacionales sean desarrolladas
incorporando enfoques basados en evidencias culturalmente
apropiadas para reducir el daño relacionado con el consumo
de alcohol.
3.
Estas estrategias deben apoyarse en mejores sistemas de información
y en estudios científicos adicionales sobre el impacto del
alcohol y de los efectos de las políticas en los contextos
nacionales y culturales de los países de las Américas.
4.
Se establezca una red regional de contrapartes nacionales,
nominada por los Estados
Miembros de las Américas, con la cooperación técnica y el
apoyo de la Organización
Panamericana de la Salud, para trabajar en la reducción del
consumo de alcohol y de los
daños relacionados.
5.
Las políticas de alcohol cuya efectividad han sido comprobadas
por la investigación científica sean implementadas y evaluadas
en todos los países de las Américas.
6.
Las áreas prioritarias de acción necesitan incluir: las ocasiones
de consumo excesivo, el consumo de alcohol en la población
general, las mujeres (incluyendo las mujeres embarazadas),
los indígenas, los jóvenes, otros grupos vulnerables, la violencia,
las lesiones intencionales y no intencionales, el consumo
por menores de edad y los trastornos por el uso del alcohol.
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