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COMUNICADO A LA CIUDADANIA, Noviembre 2004
La Sociedad Panameña de Psiquiatría,
en respuesta a recientes publicaciones referentes al uso de
medicamentos en niños y adolescentes, desea aclarar a los
medios informativos escritos y a la comunidad en general los
siguientes puntos:
La noticia publicada en el diario La Prensa, fechada 28 de diciembre de
2004 y cuyo título en la primera plana fue “Prohíben antidepresivos
a niños” no se ajusta a la información real proporcionada
por el Ministerio de Salud (MINSA).
La Resolución 001 del 6 de enero de 2005 firmada por
el Dr. Pablo Solís, Director Nacional de Farmacia y Drogas,
textualmente indica: “...se ordena a los laboratorios fabricantes
y a todas las empresas que comercializan y/o distribuyen productos
que contienen como principio activo sustancias que actúan
como inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina
(ISRS) e inhibidores de la recaptación de norepinefrina y
serotonina (IRNS) a incluir información de seguridad en relación
al uso de esos medicamentos en niños y adolescentes.”
El uso de los antidepresivos
no ha sido “prohibido” para el tratamiento de niños y adolescentes
en Panamá o en ningún otro país del mundo, como sugiere el
artículo en mención. Es conocido por los profesionales de
la salud, que ciertos estudios han sugerido una asociación
entre el uso de estos medicamentos y el aumento de ideación
suicida, por lo cual se ha incluido advertencias para el uso
de los mismos en niños, adolescentes y adultos. El seguimiento
adecuado del paciente con problemas de depresión es fundamental
para minimizar el riesgo de cualquier efecto secundario medicamentoso.
Es nuestra posición, que todos los psicofármacos, incluyendo los antidepresivos,
sólo debieran ser suministrados bajo receta médica. Esto redundaría
en mayor seguridad para los pacientes ya que personal idóneo
estaría a cargo del seguimiento farmacológico.
Apoyamos firmemente la iniciativa del MINSA de prohibir la venta de psicofármacos
(incluyendo los antidepresivos) a personas menores de edad,
lo cual es norma desde hace años, en la mayoría de los países
industrializados del mundo.
La interpretación y difusión
de las recomendaciones internacionales y locales respecto
al uso de medicamentos psiquiátricos, debe estar unida a un
genuino interés por el bienestar de las personas que sufren
de enfermedades mentales, ya que ellas son exquisitamente
más vulnerables a la desinformación. Es imprescindible ejercer
una reflexión crítica competente, dejando a un lado criterios
autoritarios y adelantarnos a una real participación solidaria
entre los medios de comunicación, los profesionales de la
salud y la sociedad.
Dr. Jose Calderón Artieda
Dr. Hernando Ponce Burgos
Presidente
Vice-Presidente
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